Panajachel (Pana)

 

Panajachel
Su nombre completo es San Francisco Panajachel, es un poblado precolombino de origen Kaqchikel, asentado a un costado del río del mismo nombre y en los márgenes del Lago de Atitlán, fue escenario de la batalla final entre los españoles y sus aliados los Kaqchikeles contra los Tzutuhiles y asiento de misioneros franciscanos que fundaron un convento en la localidad.
 
Actualmente el poblado está situado en medio de cafetales, jardines y parcelas de hortalizas. Es el centro más importante del área, razón por la cual concentra la mayoría de hoteles, restaurantes, discotecas, centros de diversión y comercios. Es ideal para realizar compras artesanales que llegan de diferentes puntos del altiplano indígena. 
 
De los muelles de Panajachel salen las embarcaciones para Santiago Atitlán, San Pedro la Laguna y San Lucas Tolimán, los destinos más visitados en los alrededores del Lago. Quienes gusten de las caminatas pueden hacerlo, lo mismo que un paseo a caballo o en bicicleta, así como contratar a un guía local para ascender el Volcán San Pedro, cerca de la población de Santiago Atitlán, y realizar una visita a la casa de Francisco Sojuel y a Maximón que es una deidad maya, para conocer el sincretismo religioso de muchos guatemaltecos. 
 
Al Oeste de Pana, como se le conoce comúnmente a este pueblo, en el Valle de San Buenaventura, lugar histórico de la cuenca del lago, se encuentra una reserva natural privada de 120 hectáreas y un mariposario. El bosque cuenta con varios senderos y un cafetal orgánico. 
 
Panajachel y sus alrededores poseen muestras de los mejores hoteles del país, así como reconocidos spas, excelentes restaurantes, famosas artesanías, textiles y una muestra de las mejores pinturas de estilo indigenista en Santiago Atitlán, también conocido como arte näif.  
 
El Lago de Atitlán está a 1500 metros sobre el nivel del mar, es uno de los destinos favoritos de los visitantes, cuando el novelista inglés Aldoux Huxley visitó Guatemala, se sorprendió de los maravillosos paisajes del Lago en tonalidades de climas templado y cálido, resguardado por los volcanes Tolimán, Atitlán y San Pedro, se refirió a él como “El lago más bello del mundo”, y no es para menos, muchos de los turistas concuerdan con este calificativo. Por esa razón, sugerimos, fue escogido por muchos viajeros internacionales que dejaron sus países en las décadas de los años 60 y 70 del siglo pasado, que hicieron de este lugar su paraíso. 
 
Las montañas que circundan el Lago se han convertido en el trampolín natural para los aficionados al vuelo libre, la práctica de tirolesa, ciclismo de montaña, senderismo, tours de café y la oportunidad de aprender un idioma maya.