Lívingston

 

Lívingston
Es una gema en las costas del Atlántico guatemalteco, es cabecera de uno de los cinco municipios que forman el departamento de Izabal, de la cual fue también cabecera antaño. Se encuentra a 300 kilómetros hasta llegar a Puerto Barios más 20 kilómetros por agua, asentada a la orilla de la Bahía de Amatique y la desembocadura del Río Dulce. Escenario de cruentas batallas de piratas, corsarios y españoles. 
 
Se sabe que algunos barcos procedentes de África naufragaron en las costas de la Isla de San Vicente, donde rápidamente se mezclaron con los nativos, luego de una revuelta Garínagu contra los ingleses que tomó lugar en 1795 en la isla, los ingleses los trasladaron hacia las islas de Roatán en la actual Honduras, de las cuales se habían apoderado al arrebatárselas a los españoles. Desde allí los garínagus se trasladaron a las costas de Centroamérica que abarca desde Belice hasta Nicaragua. Se mezclaron con otros indígenas de otras islas caribeñas, con indígenas locales, con navegantes náufragos de otras nacionalidades, de manera que desarrollaron una nueva cultura  e idioma incorporando elementos africanos, indígenas, españoles, franceses e ingleses, esto llevó a la UNESCO a declararla como patrimonio intangible de la humanidad en el 2005. 
 
Los garínagus fueron trabajadores en las plantaciones bananeras estadounidenses que se establecieron en el país finales de 1800, mezclándose hasta hace muy pocos años con jamaiquinos e hindúes que también llegaron a trabajar a las plantaciones de banano y muy recientemente con los mayas qeqchies que llegaron desde las verapaces en busca de nuevas oportunidades de trabajo y tierras. 
 
Las playas en Lívingston son abundantes en manglares y bosques que cubren las riveras o las costas, algunas pocas se han desarrollado para disfrute de los visitantes, como Playa Blanca que cuenta con servicios básicos pero enclavada en una zona lejana del bullicio, se pueden visitar otras playas muy cerca de Santo Tomás de Castilla, el puerto, que cuentan también con playas de arena blanca, otras de arena dorada y las pozas naturales de Siete Altares y Cocolí. 
 
Para llegar a Lívingston es necesario tomar un bote o barco público ya que no hay carreteras habilitadas, lo cual le da un toque especial a la comunidad garínagu guatemalteca. 
 
Desde aquí se puede hacer el recorrido por el Río Dulce que conecta con el Lago de Izabal, el más extenso del país. El recorrido por este Río que en realidad es la desembocadura del Lago, presenta un paisaje exuberante con cañones impresionantes, comunidades indígenas, hoteles y restaurantes que valen la pena visitarlos. Además de visitar Quiriguá, El Castillo de San Felipe, Las cataratas de Agua Caliente de la finca ganadera El Paraíso puede regresar a Lívingstone donde en las noches podrá disfrutar de mariscos preparados con leche de coco, plátanos verdes cocidos, yuca, tortillas de harina de trigo, el pan de coco, pan bulá, degustar el gífiti, entre otras muchas variedades, así como la música y danza tradicionales. Los garínagus hablan español, inglés y su idioma llamado garífuna. 
 
Aquí encontrará una muestra de lo diversa que es Guatemala, su geografía, su gente, su idioma, todo es diferente.