El Quiché

Antes de que los españoles llegasen a Guatemala, los Quichés se aliaron con los kaqchikeles, creando casi un imperio, sus dominios se extendían por el actual Estado de Chiapas, los departamentos de El Quiché, Totonicapán, Quetzaltenango, Chimaltenango y Retalhuleu, principalmente, sometiendo a muchos pueblos rivales . La separación de estas dos naciones debilitó al pueblo Kiché, pero seguía siendo tan poderosa que cuando los españoles arribaron al actual territorio de Guatemala, al vencerlos en abril de 1524, se pensó que se había dado la conquista de todo el territorio, aunque no fue así, los Kichés presentaron las batallas más sangrientas y más duras contra los españoles y sus aliados Kaqchikeles y otros pueblos provenientes del actual territorio de México.
 
Como en toda Guatemala, El Quiché tiene sus tradiciones y costumbres muy arraigadas, lo cual presenta un abanico de manifestaciones prehispánicas muy arraigadas y en otros casos una mezcla de tradiciones contemporáneas, que detrás de ellas esconden motivos cosmogónicos mayas también profundos. 
 
Las políticas coloniales dejaron al margen del progreso a los pueblos indígenas, política se siguió así durante los primeros años de la República, endurecida con el conflicto armado interno, que afectó severamente a la población qichelense en gran manera, especialmente al pueblo Ixil. Este abandono social, político y económico junto a la violencia armada y el asilamiento cultural, ha permitido que en esta región se mantengan esas manifestaciones culturales que hoy sorprenden a los visitantes tanto guatemaltecos como extranjeros. Altas montañas, bosques tropicales, cascadas, ríos, bosques secos, ceremonias, rituales mayas, etc., esperan para ser comprendidas y conocidas por todos.
 
Santa Cruz de El Quiché
La cabecera departamental se localiza aquí, es uno de los Departamentos más poblados del país, cuenta con varios idiomas mayas y el castellano. Muy cerca de la ciudad se localiza el sitio arqueológico Gumarcaaj, también conocido como Utatlán. Sede de la confederación que gobernó Kiché, cuenta con museo y es considerado un sitio sagrado por sus pobladores donde se celebran ceremonias y ritos.
 
Santo Tomás Chichicastenango
Se ubica a 2070 metros sobre el nivel del mar con un clima que va de templado a frío. Todo el municipio tiene poco más de cien mil habitantes y hablan idioma Kiché. 
 
Este pueblo fue un asentamiento Kaqchikel, conocido con el nombre de Chiavar, al terminar la alianza entre Kaqchikeles y Kichés, los kaqchikeles se retiran a fundar otras ciudades en territorios acordados con el Gobernante Kiché, Quicab “El Grande”. Cuando los españoles destruyen Gumarcaaj, la población noble se trasladó a Chiavar, a la cual renombraron Chugüilá (Sobre la hortiga) y Tziguán Tinamit (Rodeado por cañones), luego los españoles lo renombraron Santo Tomás Chichicastenango. Los asistentes de los españoles que llegaron del valle de México, tradujeron a sus idiomas los nombres locales o en otros casos les dieron los nombres que les parecía más apropiado, éste no fue la excepción, Chichicastenango signfica “lugar de ortigas” en idioma nahuatl.
 
Los habitantes de “Chichi”, son los herederos de la nobleza Kiché, un lugar donde la cosmovisión Maya-kiché se sigue manteniendo fuertemente. No existen salas de cine, prostíbulos ni centros comerciales con tiendas de conveniencia. La lucha por mantener sus tradiciones y costumbres es constante, día a día. Aquí la Alcaldía Indígena juega un papel preponderante en la convivencia de la población, así como las cofradías de cada municipio pero especialmente aquí, donde esta institución representa el lugar de la resistencia maya que ha luchado por su cultura más de cuatro siglos.
 
Uno de los medios de vida es la actividad turística, pero sus habitantes saben que eso no es todo, así que el apego a sus tradiciones agrícolas permanece, en este sentido, se manifiesta claramente cómo las sociedades Mayas difieren de la occidental, dado que la madre tierra es sagrada, donde Dios habita y hay que pedirle permiso para tomar sus frutos, todo tiene vida, porque el Corazón del cielo y Corazón de la tierra están presenten en uno mismo y en todo. 
 
Sus centros ceremoniales como Pascual Abaj, son la manifestación pura de esa cosmovisión maya, donde el visitante tiene la oportunidad de ver, escuchar y ser parte de una ceremonia donde se pide permiso a la naturaleza, los cuatro jaguares, al viento, a la tierra, se le da gracias a ella y se le ofrecen productos de su mismo seno. Aquí se pide por un balance, cada vez que se desequilibra algo, es necesario colocarlo en su lugar, esa es parte de la filosofía maya que difiere completamente de la occidental que toma las cosas de la naturaleza sin retribuirlas. Por eso, el apego a su tierra es importante, no entendible para las culturas occidentales capitalistas, donde todo tiene un precio y es para el mayor beneficio económico.
 
Son importantes como atractivos la iglesia del pueblo, la plaza donde se coloca el mercado, el cementerio y toda una gama de artesanías textiles, de madera, metales, fibras, etc.
 
Su mercado es uno de los más coloridos del país y quizás uno de los más bellos de América por su diversidad y autenticidad de la población, los días jueves y domingo son los especiales cuando más vendedores se hacen presentes. 
 
En la iglesia de Chichi no se permiten tomar fotos, utilizar gafas, sombreros, gorras o capuchas, nada que sea una falta de respeto a la religión sincrética que se desarrolla en este lugar. Desde las gradas comienza el lugar sagrado para sus habitantes, su iglesia data de principios de la dominación española, por eso su fachada carente de arte sofisticado y su simpleza. 
 
Aquí se encontró una copia de la obra “El Popol Vuh”, que se considera la agrupación del pensamiento de la Cosmovisión del pueblo Kiché y de muchos otros. Es el libro sagrado, el libro del consejo, la biblia Kiché, que se conserva sin ninguna influencia hispánica. Prueba de ello se confirma cada vez más en los hallazgos arqueológicos de muchas ciudades mayas, especialmente la ciudad de El Mirador en la selva de Petén, Guatemala. Un friso tiene una escena de los héroes gemelos, lo que confirma su autenticidad y su vigencia a lo largo de tres mil años de historia maya. Lo mismo sucede con los juegos de pelota, el descubrimiento más reciente en el 2011 es el panel que contiene una escena del juego de pelota en Quiriguá, Guatemala. Representa un juego en el que obtienen la victoria los héroes gemelos sobre los dioses de Xibalbá, así lo menciona el Popol Vuh. Este libro ha sido traducido a más de 10 idiomas y se puede obtener en línea o comprarlo a su visita a Guatemala.
 
En Chichi hay opciones de hospedaje de lujo, combinando un escenario único en el mundo Maya, así como restaurantes y otros destinos desconocidos para la mayoría de visitantes. 
 
En Chichi el 45% de la población es protestante evangélica, lo que ha cambiado drásticamente las tradiciones y costumbres ancestrales de los “masheños” como se les conoce a los locales, el 39% son católicos y el 11 % restante practican la espiritualidad maya. 
 
Santa María Nebaj
Está localizada a 1900 msnm, para llegar hasta aquí es necesario pasar por hermosos y pintorescos pueblos como San Pedro Jocopilas donde lo verde del paisaje contrasta con Sacapulas, donde el bosque subtropical seco hace su capital. El sitio arqueológico Xutixtiox es del período postclásico y solamente los más aventureros deciden visitarlo, puesto que hay que cruzar nadando el río caudaloso que lo defiende, para luego escalar un cerro donde fue construido este centro ceremonial.
 
En Sacapulas hay una mina de sal negra, muy apreciada por los habitantes del lugar así como en tiempos prehispánicos. 
 
Luego de cruzar el río, comienza el ascenso hacia la región Ixil, hacia el norte del mismo. Aquí hay un cruce hacia Uspantán y el Departamento de Alta Verapaz, otra ruta poco transitada por los turistas y muy poco conocida por la mayoría de las agencias de viajes. 
 
El primer pueblo que encontramos es Santa María Nebaj. El paisaje que se presenta aquí es simplemente hermoso, no hay palabras para describirlo, porque en el camino no se encuentran vallas publicitarias, el bosque de montaña aún permanece verde y húmedo. Es importante decir que Santa María Nebaj o solamente Nebaj, es el pueblo más grande de los tres que integran la región Ixil. Toda la región fue conocida como la Zona Reina porque desde 1950 a 1970 fue impenetrable, esto dificultó mucho la conquista de los españoles a principios del siglo XVI y todavía lo fue para la guerrilla y el ejército, cuando la guerrilla seleccionó este territorio como su base de operaciones, perjudicando grandemente a los pobladores. Esta no es la única causa del deterioro ambiental en la región. La población del altiplano cansada de los abusos de los propietarios ingenios azucareros, deciden colonizar nuevas tierras en el norte del Departamento. Allí, ladinos, mestizos y muchas otras poblaciones indígenas, apoyados por sacerdotes de la orden Maycknol, construyeron escuelas, comenzaron a producir y exportar cardamomo, vainilla, café y otros productos. Otras poblaciones como las de Kiché, decidieron lanzarse a las calles a vender sus productos agrícolas y de cerámica, así las fincas azucareras sufrieron la merma de trabajadores, para 1970 un Ministro de la Defensa también miembro de las familias azucareras, decide expropiar dichas tierras, la actividad guerrillera y militares, sumergió en una batalla a la población que nuevamente afectó su forma de vida. 
 
Hoy Santa María Nebaj ofrece hoteles y restaurantes modernos, museos, caminatas a los bosques con y ríos y cataratas. Además de los atractivos naturales que se reservan para las futuras generaciones, están las fincas lecheras San Antonio y Mil Amores, en la aldea San Juan Acul, a 18 kilómetros de Santa María Nebaj, ofreciendo hospedaje, restaurante y un paisaje con aire puro, en las tierras Altas de El Quiché.
 
San Juan Cotzal
Étnicamente la población está compuesta en un alto porcentaje por el grupo maya ixil y k’iche’, los idiomas predominantes en la región son el Ixil, K’iche’ y español. 
 
La fiesta titular patronal de San Juan Cotzal se celebra del 22 al 25 de junio, siendo el día principal el 24 fecha en que la iglesia conmemora la natividad de San Juan Bautista. Durante la fiesta titular se presentan bailes folklóricos como el baile de la Conquista, El Torito y el Venado. 
Rio y balneario Chamul, cascada Tzich’el, Catarata Santa Avelina, Centro Ceremonial y mirador Vimunte’, Cuevas de Vi’sivanko’, Cuevas del rey, Cuevas y sitio arqueológico Cajixay y Cerro Xe’kaj sivan
 
Como se mencionó anteriormente, la región sufrió drásticamente por el conflicto armado interno, en San Juan Acul hay organizaciones apoyadas por la iglesia católica y por organizaciones no gubernamentales para promover la producción, venta y exportación de artesanías entre las mujeres viudas y niños huérfanos.
 
También hay organizaciones que trabajan junto a proyectos municipales para desarrollar turísticamente la región a través de recorridos a senderos, visitando cataratas, ríos y parajes impresionantes propios de la región.
 
Chajul
De los tres pueblos del área Ixil, Chajul es el que presenta una faceta más original, pero no necesariamente abandonado, sino su relación con la naturaleza es profunda, además que el acceso a los tres pueblos del área ixil, no lleva más de 5 años asfaltada, de manera que el comercio camina a pasos lentos. Alrededor de su plaza se encuentra la municipalidad que cuenta con una oficina de banco; la iglesia que fue ocupada por el ejército y la utilizó como base, tiene en su interior un mosaico de cruces que recuerdan a las víctimas del conflicto armado. En una de las hornacinas se encuentran unos dibujos antiguos que parecen representar a un monje y algún tipo de animales locales, entre ellos un “mico” o mono. 
 
Las casas de esta población son construidas con adobe, techadas con teja, las mujeres tejen en el frente de su casa con el telar de cintura, técnica prehispánica. La gente es amable, se han organizado algunas cooperativas de mujeres viudas para ofrecer sus productos, así como guías locales que acompañan a los visitantes a realizar recorridos por senderos verdes y algunos de ellos tienen cascadas impresionantes. También se puede realizar visitas a antiguos campamentos guerrilleros, así como las aldeas modelo que el gobierno construyó para las poblaciones que iba ganando ideológicamente, con el fin de controlarlos y evitar el apoyo a los insurrectos.
 
Visitar estas comunidades es un verdadero placer que lo lleva a conocer la forma en que muchos guatemaltecos viven apartados del mundo occidental, resistiéndose a que mueran sus milenarios conocimientos y forma de comprender el mundo.
 
San Miguel Uspantán
Se encuentra a 1300 msnm, es uno de los municipios más grandes del departamento, se hablan los idiomas Kiché, Uspanteko y castellano. Hay evidencia de su ocupación prehispánica en diferentes puntos. Este pueblo no fue fácil de someter por los españoles. 
 
El sitio sagrado Xoqoneb es visitado por diversas poblaciones, es un cerro con una cueva con otras menores en su interior. Mucha gente suele venir de toda la comarca para celebrar sus ceremonias y ritos sagrados, relacionados con la cosmovisión maya.
 
Cueva de la comunidad Pacaya
Es un centro ceremonial de importancia, y fue reconocido como tal por el sacerdote católico Gaspar Venini, en 1950.
 
Balneario Cholá
Este lugar de recreación se encuentra en el Caserío Sechum, a 4 Kms. De la cabecera municipal de Uspantán, tiene servicios básicos para los visitantes, el clima es templado y se ubica a 1,400 msnm.
 
Grutas de Peñaflor
En Uspantán, es una pequeña cascada proveniente de un nacimiento ubicado a unos 100 metros del barranco. Está protegido por unos cultivos de platanares, bananos, café y otros. La caída de agua sobre la pendiente del barranco, forma un hermoso y atractivo espectáculo. La humedad de la pared del barranco ha formado una alfombra verde de musgo y está ornamentada con begonias naturales de diferentes colores. El agua que cae contiene muchas sustancias calizas por lo que se ven muchos arcos estalactitas que embellecen aún más el lugar. El clima aquí es templado  con 18º centígrados promedio, está a 1,400 metros sobre el nivel del mar. Entre las especies de su fauna se encuentran tepeiscuincles, armados, comadrejas, ardillas, gatos de monte, culebras y aves.
 
Ixcán
Se tienen diferentes versiones de lo que significa la palabra Ixcán, cada una considerando la visión de los diferentes pueblos mayas ubicados en el Municipio. Para los kaqchikeles significa Mujer Serpiente o Madre Serpiente, haciendo referencia a la forma de serpiente que toma el río Chixoy y el río Ixcán en su trayectoria por el Municipio y dentro del territorio mexicano.
 
La fiesta titular se celebra en el mes de mayo, del 10 al 16 en honor a San Isidro Labrador, patrono de los agricultores. Durante la fiesta patronal se realizan actividades deportivas, sociales y comerciales, últimamente se ha realizado la feria agropecuaria donde se da la oportunidad para que agricultores, comerciantes y empresarios muestren y vendan sus productos.
 
Desde 1964, se inicia un proceso de colonización de Ixcán, llegando campesinos pobres y sin tierra que proceden del altiplano, quienes tienen acceso a una parcela para cultivar y a un lote para la edificación de su vivienda, permitiéndoles de esta forma establecer una agricultura de subsistencia precaria pero permanente, reemplazando de esta manera el trabajo estacional en las fincas de la costa del Pacífico, en el sur del país.
 
Inicialmente las familias que llegaron eran procedentes del departamento de Huehuetenango, pertenecientes a los grupos étnicos Q´anjob´al, Chuj y Mam, posteriormente arribaron grupos K´iché, Kaqchiquel, Q´eqchí, Pocomchí y junto a ellos ladinos de otros departamentos del país. Este proceso de colonización fue promovido por sacerdotes de la orden Marycknol, que trabajaban en Huehuetenango. En esta etapa, es cuando la región alcanza su mayor desarrollo. 
 
Crecimiento alcanzado gracias al nivel organizativo de la población para la producción y comercialización de cardamomo, canela, vainilla y café. Considerando que la zona era un territorio virgen, éstos eran los principales productos agrícolas de aquel entonces, pero como ya se mencionará, debido al conflicto armado interno, la mayor parte de la población se ve en la obligación de huir y dejar abandonados sus cultivos, originando nuevamente la pobreza de la región.
 
Ixcán fue uno de los sectores del país que se vio más afectado por el conflicto armado interno, dando como resultado el desplazamiento de miles de personas huyendo de la persecución, la violencia, del miedo y terror que se vivió en la región, a finales de 1,970 y principios de 1,980, lo cual motivó el abandono de sus siembras, viviendas, parcelas, terminando como refugiados en México y otros lugares del territorio nacional. La infraestructura productiva también se vio afectada por este fenómeno ya que ésta quedó abandonada sin mantenimiento y/o fue destruida por los involucrados en el conflicto.
 
A partir del 1,993 se inician los retornos organizados y oficializados, el 20 de enero para ser más puntuales, se da el primer retorno organizado y masivo a lo que es hoy la Comunidad Victoria 20 de Enero, haciendo mención a la fecha simbólica del retorno.
Con este retorno, se inician los procesos de retorno y pacificación organizados con el apoyo de la comunidad internacional en coordinación con el gobierno de turno y que se continúa hasta después de la firma de la paz.
 
En 1986, se reconoce el derecho a recuperar la tierra para aquellos que fueron afectados por el conflicto armado, y es a partir de este momento que empieza el problema de tenencia de la tierra entre antiguos propietarios y los nuevos adjudicatarios que se asentaron en el Municipio incentivados por los procesos de colonización impulsados por el Estado a través del Instituto Nacional Transformación Agraria (INTA) y el Ejército.
 
Ixcán como región formaba parte del Municipio de San Miguel Uspantán, pero debido a las presiones socio-políticas que imperaban en el área, fue elevado a la categoría de Municipio según consta en el Acuerdo Gubernativo 772-85, de fecha 21 agosto de 1985.